Tejemos cada una a su ritmo

Una marca consciente es aquella que toma en cuenta su entorno y las necesidades del mercado, no sólo para satisfacer al cliente, sino también para generar un bien a la comunidad.

Desde siempre la visión y el objetivo de Dulce de Lana han sido elaborar prendas sanas, cómodas y exclusivas para bebés, creando al mismo tiempo un valor añadido para la sociedad mexicana.

Nuestra fundadora Frie es, como muchas más, madre y emprendedora a la vez y por eso pensó en concebir un modelo de trabajo flexible, para apoyar a las mujeres mexicanas. Quería darles la oportunidad de tener un desarrollo laboral y personal, sin tener que descuidar sus múltiples responsabilidades, sino al contrario, aportando ingresos adicionales al presupuesto familiar.

Ellas tejen desde casa y deciden sus horarios de trabajo según sus necesidades y posibilidades, para poder equilibrar su vida familiar y profesional.  Todas nuestras tejedoras están integradas en un programa de desarrollo y seguimiento para garantizar las medidas y la calidad de acabados de cada pieza. En cualquier momento reciben apoyo online y además, si lo desean, una vez por semana cursos presenciales con una maestra de alto nivel para mejorar su técnica. Una buena oportunidad también, para intercambiar experiencias y recomendaciones y para adaptar la tensión de tejido personal de cada tejedora. Una vez al mes se reúnen para entregar sus piezas terminadas y recibir nuevos proyectos con el patrón y el material necesario.

Esta comunicación directa y personal es sumamente importante para lograr el equilibrio perfecto entre la singular hechura manual y la garantía de calidad óptima de nuestro producto.

Respetamos y fomentamos el talento de cada una de nuestras tejedoras, para crear en equipo y punto por punto, prendas exclusivas llenas de calidez y suavidad. Todas tenemos la voluntad y la dedicación de continuar aprendiendo y creciendo para seguir ganándonos la confianza de las madres.

Vero