Tejemos cada prenda con delicadeza, pasión y precisión, logrando alcanzar la calidad que en Dulce de Lana nos caracteriza. Cada talento y cada prenda tienen su propia historia y es gracias a eso que ahora nuestra historia es también una realidad.



Rosalinda

Rosalinda
“Mi mamá era una tejedora con mucho talento, y me enseñó desde que tenía 7 años. Desde entonces he tejido para mucha gente. Me gusta ser creativa, y hasta la fecha el tejer me relaja por la satisfacción de ver la prenda terminada. Me pareció interesante el proyecto porque hasta ahora nadie le ha dado la difusión a la mano de obra de la mujer mexicana. Somos muy talentosas y pienso que no se nos ha valorado justamente.”






Jessica

Jessica
“Mi mamá teje desde que tengo memoria, y con ella aprendí. Un día vi una prenda que me gustó, no seguí al pie de la letra el tutorial y le di mi estilo, y cuando vi la prenda hecha me encantó. Ahora llevo 2 años tejiendo. Llegué a Dulce de Lana por un anuncio, y como sabía que era algo nato en mí, accedí enseguida. Me llamó la atención la creatividad con la que se piensan las prendas, el hecho de que sea todo hecho a mano por talento mexicano.”






Ana

   Ana   
“Mi mamá me enseñó desde chica a tejer. Hace poco yo estaba sin empleo cuando me enteré del proyecto y como me gusta tejer, acepté. La propuesta de Frie fue lo que más me gustó, en parte por la colaboración con EDUCA y porque con Dulce de Lana tengo tiempo de hacer mis cosas personales. No conocía la lana merino y al principio me costó trabajo tejerla, pero me acostumbré. Me gusta verles puesto a los bebés lo que hacemos y de alguna manera, presumirlo.”





Marcela


  Marcela  
“Yo aprendí a tejer con mi mamá cuando estaba en la primaria. El tejer me relaja y al mismo tiempo me permite cubrir gastos importantes. Llegué a Dulce de lana por medio de mi amiga Adriana, y me llamó la atención el proyecto porque para mí representa un trabajo seguro que me permite trabajar desde casa. Ya conocía la lana merino, pero nunca la había comprado y me gusta tejerla por su suavidad y manejabilidad.”





Pilar

   Pilar   
“Yo empecé a tejer a los 10 años, es mi pasión, me llena y me motiva. Cuando tejo me gusta empezar el proyecto, y cuando lo veo terminado me encanta. Con Dulce de lana me gusta el tejer prendas tan pequeñas y darles un terminado de calidad. Frie es una bella persona y me gusta mucho trabajar con ella. Obviamente trabajar desde casa es increíble, y existe un ambiente muy bonito y agradable entre todas.”






Anita


  Anita  
“Yo empecé a tejer desde los 14 años y desde entonces he tejido toda la vida. Llegué a Dulce de Lana por medio de Adriana, ella me invitó al proyecto. Acepté porque estaba pasando por una depresión muy fuerte, y sentí que eso me iba a motivar para sobreponerme estando acompañada. Me gustan las prendas tan bonitas y tan pequeñas, el terminado tan hermoso que se les da.”