Nuestro porqué y lo que nos motiva cada día

Dulce de Lana no es un proyecto, es una ilusión. La ilusión de una joven madre emprendedora que quería arropar a los bebés con estilo y suavidad en sus primeros meses de vida. Hoy por hoy todas en el equipo compartimos con ella ese afán y entusiasmo de ofrecer las mejores prendas para los más pequeños de la familia:

  • lo mejor en cuanto al material para su piel delicada: la lana merino y el algodón orgánico son fibras sanas, termorreguladoras, antibacteriales e hipoalergénicas.
  • lo mejor en cuanto al textil para su desarrollo: el tejido a mano proporciona una fantástica elasticidad y ligereza que facilita su libertad de movimiento y crece con ellos
  • lo mejor en cuanto al cuidado de su futuro: 100% biodegradable y práctico, sin necesidad de lavar después de cada uso
  • lo mejor en cuanto a hechura y diseño: patrones atemporales y terminaciones esmeradas para que las prendas duren por mucho tiempo e incluso vistan a más niños
  • lo mejor en cuanto al valor humano: por el respeto, la integridad y la solidaridad del equipo durante todo el proceso de elaboración

Seguimos esforzándonos con energía y dedicación porque somos tejedoras apasionadas y celebramos el nacimiento y la terminación de cada una de las piezas. Porque las tiernas y alentadoras reacciones de nuestras clientas nos motivan y por la caricia que siempre recibimos al tocar una de nuestras prendas.

Nada mejor como mimar lo que más queremos,

Vero