Nuestro favorito: la lana merino

En el mundo de la moda existe gran variedad de fibras textiles, tanto sintéticas como naturales. Seguramente te has preguntado, por qué en Dulce de Lana, a parte del algodón orgánico, sólo trabajamos con lana 100% merino.

Hicimos un estudio profundo, analizando las ventajas y desventajas de cada una de las fibras. La lana merino es insuperable para la delicada e inmadura piel de los bebés, especialmente de los recién nacidos. De entrada, te diré que es la manera más sana y natural de envolver a tu bebé, porque está compuesta de queratina, la misma proteína que forma la capa protectora externa de la epidermis.

Estudios médicos han confirmado que los bebés que duermen en lana Merino tienen tasas de actividad más bajas durante la noche y un sueño más profundo y reparador. Se tranquilizaron más deprisa, lloraron menos, durmieron más y ganaron peso más rápido.  Sus cualidades la convierten en la fibra perfecta para la ropa de bebé:

  1. mantiene una temperatura corporal ideal de manera constante, tanto en climas fríos como en cálidos
  2. resguarda al bebé libre de humedad, porque es de los tejidos más transpirables
  3. minimiza alergias y malos olores, ya que funciona en total armonía con los mecanismos de la piel
  4. repela el fuego y se auto extingue, gracias a su característica natural retardante
  5. se adapta a los movimientos del bebé y no se adhiere a su piel, porque su tejido es fino, esponjoso y ligero
  6. crece con el bebé, debido al tejido sumamente flexible
  7. dura por mucho tiempo al tener fibras resistentes, que se pueden doblar hasta 20,000 veces sin romperse
  8. se mantiene fácil, ya que no necesita lavarse después de cada puesta y, expresamente la lana que usamos nosotros, tiene un tratamiento superwash, lo que permite lavar a máquina y secar en secadora.

¿Te he convencido de que una prenda de lana Merino es una inversión sumamente rentable? A nosotras nos encanta trabajarla y te invito a unirte a nuestro club de fans.

Vero