Nuestras mamás: Priscila Soto Reyes

Priscila es una joven y encantadora madre que vive en Querétaro y se dedica a la logística de importación de productos para la industria química. Una mujer muy optimista, que siempre trata de encontrarle el gusto a la vida, cuidando y ayudando a crecer a su familia y compartiendo con los demás su propio aprendizaje.

Cuando estaba esperando a su hija Kaala le pidió a su abuela que le tejiera unas chambritas: “pero ella ya tiene 86 años y con toda la pena del mundo me dijo que ya se le había olvidado tejer.”, nos platica Priscila. Así que empezó a buscar ropa de bebé tejida y encontró a Dulce de Lana.

Nos cuenta: “me parecieron lindísimos los diseños y sobre todo me gustó que fueran tejidas a mano”. Reconoce que antes de su embarazo nunca se fijaba en materiales y apenas cuando iba a nacer su hija, se interesó por el cuidado de la piel para evitar alergias e investigó el tema de jabones neutros y de fibras naturales como la lana merino. Llegó a la conclusión: “las prendas de Dulce de Lana eran lo más sano para mi hija. “

Para tantear, primero encargó el gorro Bibi y las botitas Titos y cuando le llegaron, comprobó que las fotos y descripciones cumplían totalmente con lo prometido. Así que se lanzó a su segunda compra. Para el clima frío de Querétaro buscaba algo calientito. Le gustó la descripción del Cocoon y se enamoró de las fotos del bebé arropado hecho un capullito. Aunque en un principio lo escogió por el confort, acepta que su prioridad es la seguridad y por ello no se decantó por una manta tradicional. Nos comenta con entusiasmo: “realmente somos amantes del Cocoon aquí en casa. Es maravilloso, para todo lo buscamos y nos saca de muchos apuros.” Y añade:” De hecho lo tenemos contemplado como regalo para el bebé de unos amigos que nacerá en noviembre, pues es una pieza única.”

Aunque nunca podremos suplir a una cariñosa y querida abuela, en Dulce de Lana siempre estaremos dispuestas a tejer con mucha ilusión por ella y darle ese toque de amor a todas nuestras prendas.

Vero