Nuestras mamás: Nicole Gotschlich

“Lo sencillo de la vida en realidad es lo fundamental de la vida”, dice Nicole, una chilena, casada con un brasileño y madre de un hijo mexicano. ¡Qué variedad de nacionalidades en una sola familia!

Llegando a México hace algunos meses, tenía planeado seguir trabajando como psicóloga clínica. Pero con la sorpresa de la llegada de su primer hijo, aparcó sus metas profesionales y le ha dado prioridad a la maternidad por un tiempo.

Nicole es una mujer empática, sincera y auténtica y me explica: “Creo que hoy en día estamos envueltos en la tecnología y en la globalización, todo el tiempo corriendo, sin pararnos a apreciar y aprovechar las cosas más sencillas de la vida: la familia, los amigos, la salud, una sonrisa, un abrazo…, mientras justo eso es lo que más llena al corazón. Nosotros somos de tener pocas cosas, pero de calidad, para que nos duren, sin importarnos las marcas famosas.”

Por eso, cuando conoció a Dulce de Lana, le encantó el concepto de la marca. Le pareció muy innovadora la idea de volver al origen de la ropa, hecha a mano, con amor y dedicación y con un objetivo más allá, el hacer una aportación a la sociedad.

Amante de las labores manuales, le llamó la atención el tejido a dos agujas y se unió a un grupo con nuestra maestra Adri. De esta manera no sólo consiguió aprender a tejer y hacerle sus propias prendas a su bebé, sino también tuvo la oportunidad de conocer la marca “entre bastidores” y nos detalla:” He visto la dedicación con la que trabajan: el largo camino desde el diseño hasta la producción, la preocupación por el detalle y el amor y la satisfacción cuando, después de una revisión minuciosa, deciden que la prenda está lista y Frie personalmente se pone a coser la etiqueta y el botón del diente de león a mano. No me extraña que su ropa no tiene ningún inconveniente y sale de la lavadora como nueva, mientras a mis tejidos siempre les encuentro un pero.”

Con motivo del nacimiento de su bebé, Nicole recibió un regalo de Dulce de Lana y me describe sus emociones: “Desde que llega el paquete, el envoltorio que ya es hermoso y luego la delicia de descubrir lo que está adentro. ¡Me encanta el tipo de lana que utilizan, sus diseños y los preciosos colores! Además, la suavidad y la calidad de las prendas y lo bien que se ajustan cómodamente al cuerpo de mi hijo.”

A Nicole le encanta tomarle fotos a su hijo y confiesa: “de hecho, mi foto preferida, la que tengo en el fondo de mi pantalla y comparto con mis amistades, es una donde viste ropa de Dulce de Lana”. Y prosigue: “Disfruté tanto recibir el regalo, que acabamos de mandarles a unos amigos un paquete de Dulce de Lana para el nacimiento de su bebé, para que ellos también vivan la misma experiencia de felicidad.”

Y concluye: “Qué mejor que regalar algo hecho con tanto amor, dedicación y pasión. Donde cada prenda es un mundo de felicidad para un niño.”

Vero