Nuestras mamás: María García Sainz

Si tener un hijo es una experiencia incomparable, ¿cómo será tener dos a la vez? Se lo pregunto a María García, una vivaz y admirable mujer multitarea, madre de tres niños: uno de casi 2 años y mellizos de 1 mes.

“Cuando me enteré que estaba embarazada por segunda vez, mi primer hijo apenas había cumplido el año. Emocionada y al mismo tiempo un poco nerviosa, fui al primer chequeo y cuando me dijeron que se escuchaban dos corazones, pensé que me estaban haciendo una broma. Realmente no lo podía creer, ¡iba a tener cuates! Me tomó tiempo asimilar la noticia, pero hoy no me lo imagino de otra manera. Siempre lo que te toca, hace sentido. Me siento muy, muy afortunada con mi familia.”

Y agrega: “Aunque ambos embarazos fueron buenos, ha sido una experiencia muy diferente a la primera: me siento con más confianza como mamá y mi esposo y yo hacemos un gran equipo. Pero tener dos bebés recién nacidos, más un toddler, ha sido una locura en todos los sentidos. Es el mayor reto y la mayor satisfacción para nosotros; entiendes la vida de otra manera…”

Después de trabajar varios años en el medio de arte, María abrió recientemente con su esposo una galería de arte contemporáneo, compartiendo con él este objetivo profesional, a parte de su gran proyecto familiar. Nos asegura: “Tenemos la suerte de dedicarnos a lo que nos encanta y nuestra meta es, ser los mejores en lo que hacemos mientras lo disfrutamos.”

Gracias a su profesión, siempre está rodeada de objetos y experiencias estéticas e interesantes que acentúan su sensibilidad. Conoció a Dulce de Lana por su mamá y las dos empezaron a seguirnos en Instagram. Buscando un cocoon para los mellizos que estaba esperando, le gustó la calidad del material y la gama de colores y no dudó en comprarlos junto con gorritos y botitas, y nos relata:

“Mi experiencia de compra estuvo llena de atenciones, desde el momento en el que me mandaron el catálogo, hasta la ayuda con el trámite de pago. El pedido llegó al día siguiente a mi casa y además lleno de detalles. Estuvieron pendientes en cada paso del proceso y se ve que le tienen cariño a cada uno de sus productos. ¡Fue mi mejor experiencia de compra en línea!”

Más que con mantitas tradicionales, María prefiere dormir a sus hijos en cocoons o saquitos, porque los mantienen calientitos y no se enredan. Considera que el cocoon de Dulce de Lana es muy práctico, fácil de quitar y poner y le gusta que crece con ellos. Le encantaron la suavidad de la lana Merino y sus colores y añade: “me fascina cómo los tonos tan especiales hacen relucir la piel y los ojos de mis bebés y me muero de ternura, porque parecen estar en su capullo”.

Ella está convencida de que es mejor tener pocos objetos o prendas, pero de mucha calidad y explica: “Prefiero que mis hijos usen diario la ropa más bonita y suave que tienen, que yo lo disfrute cómo se ven y que ellos disfruten cómo se sienten.”

“Con los hijos he aprendido”, añade, “que la vida es ahora y los momentos no se repiten. Además, me encanta la idea de usar cosas con carga emocional. ¡Mis hijos llevan todavía unas chambritas que tejió mi bisabuela para mi nacimiento, o sea su tatarabuela!”

Nuestra ilusión será que los nietos y bisnietos de María también tengan felices sueños en un cocoon de Dulce de Lana.

Vero