Nuestras mamás: Margarita Guillén

Si en nuestra vida cotidiana la frase “tenemos que hablar” suele ir acompañada de discusiones desagradables y desentendidos, para nosotros en Dulce de Lana es totalmente lo contrario. Queremos una comunicación personal con nuestras clientas, queremos escucharlas y averiguar cuáles son sus experiencias y sus necesidades, porque su feedback nos es muy importante. Sólo así sabremos si nuestros productos cumplen lo prometido, cumplen nuestras expectativas y sobre todo las de ellas.

Así que seguimos con nuestra tradición de diálogo y les presentamos a una mamá clienta que apreciamos mucho:

Margarita es psicóloga con maestría en psicopedagogía que imparte clases de inglés en primaria.  Una mujer joven y empática, madre de una preciosa niña. “Fui la primera de mis amigas y de mi familia en tener bebé” me cuenta y admite: “así que tuve que apoyarme en los expertos. Me informé con libros y cuentas de Instagram de especialistas, porque no tenía muchos consejos personales de familiares o amigas.” Y a través de uno de esos expertos conoció a Dulce de Lana, visitó la página y se enamoró de la marca.

Para empezar, compró el gorro Beanie, que por su elasticidad se adapta con suavidad a la cabecita del bebé desde el primer día y por muchos meses y me explica: “fue justo lo que me gustó, que las prendas crecen con ellos y que duren mucho tiempo. Creo que una de las cosas más importantes para los padres, es pensar en el mundo que les vamos a dejar a nuestros hijos y eso incluye no caer en el fast fashion. Algo que justo con los bebés es un poco difícil, porque crecen tan rápido y normalmente todo les dura poco tiempo”.

Quedó encantada con el gorro Beanie y cuando vio las fotos del oso Bombón, le gustó tanto que se lo regaló a su bebé para Reyes. Ya saben, el simpático osito es un práctico cojín térmico de huesos de cereza, para calentar, tranquilizar y aliviar al bebé de forma natural. Maggie nos cuenta su experiencia personal: “La verdad es que me ha servido muchísimo, pues mi bebé tenía una contractura en la espalda baja y por eso no estaba girando ni gateando. Investigué las causas y supe que se arreglaba muy fácil con compresas calientes 3 veces al día. ¡Bombón fue nuestro mejor aliado en esas épocas!”

Cabe explicar que el cojín de huesos de cerezo es un remedio natural conocido y apreciado desde la época persa. Su efecto se debe a la madera especial del hueso, que es capaz de almacenar rápidamente el calor o el frío y desprenderlo luego de forma lenta y uniforme.

Y ahora que las amigas de Margarita ya se animaron y se están embarazando y teniendo sus bebés, no sólo reciben buenos y prácticos consejos de ella, sino muchas veces un osito Bombón de regalo: “Lo he escogido como regalo típico para mis amigas más cercanas. Me parece muy lindo, porque además de ser muy útil para las contracturas y los cólicos, se siente el amor con el que está hecho.”

Vero