Nuestra tejedora Angie

“A casi todos nos da miedo lo desconocido. No debería ser así. Lo desconocido no es más que el comienzo de una aventura, una oportunidad de crecer.” Palabras de Robin Sharma, un experto reconocido en liderazgo y desarrollo personal canadiense, que todos deberíamos recordar y aplicar en nuestras vidas.

Angie hizo exactamente eso cuando se unió a nuestro equipo hace algunos meses. Su hija le había sugerido este trabajo al no encontrar empleo por cuestiones de edad y me cuenta de su primera entrevista: “Cuando conocí a Frie, la fundadora de Dulce de Lana, y vi cómo emprende y lucha por lo que quiere, me animó mucho y mi forma de pensar cambió. Ya no tengo miedo a enfrentarme a obstáculos que se me presenten, porque sé que podré lograr lo que me proponga.”

Comenzó a tejer a los 6 años, se lo enseño su bisabuela, que recuerda con mucho cariño:” una mujer muy trabajadora, que gracias a sus habilidades en el tejido y en la costura logró construir su casa. Siempre nos daba dulces en pequeñas canastas que ella misma tejía, incluso todos mis hijos recibieron esas canastitas. “ 

Para Angie desde entonces el tejer fue algo más que un pasatiempo, más bien se convirtió en el pilar de su vida. Solamente dejó las agujas mientras trabajaba en oficina, pero lo retomó hace 36 años, cuando sus hijos eran pequeños y tanto a ellos, como más tarde a sus nietos, los ha vestido con prendas hecha por ella misma. Me revela: “Cuando tejo me olvido de casi todo. Lo disfruto tanto porque me hace sentir libre y mientras tejo se me ocurren ideas nuevas para algún tejido u otra manualidad.”

Se siente feliz tejiendo las prendas de bebé para Dulce de Lana por la calidad del material y de los acabados y por la dedicación y el amor que lleva cada una. Le encanta seguir aprendiendo nuevas técnicas y conocer nuevas tendencias y afirma: “en el equipo somos como un grupo de amigas unidas por la misma pasión. Me siento útil y satisfecha de poder hacer algo por mí misma. Gracias por brindarme la oportunidad.”

Nosotros estamos muy agradecidos por poder contar con las manos expertas de Angie y les recuerdo lo que dice el pedagogo, psicólogo y filósofo estadounidense John Dewey: “Encontrar lo que uno quiere hacer y asegurar una oportunidad para hacerlo, es la clave de la felicidad.”

Vero