Como cuidar tus prendas Dulce de Lana

Trabajamos con 100% lana merino, una fibra natural resistente y flexible, la cual requiere algunos cuidados para que conserve su forma y su apreciada suavidad. Sólo necesitarás aplicar los siguientes truquitos y tus prendas tejidas a mano te quedarán como nuevas después de cada lavada.

En primer lugar, hay que destacar, que la lana merino repele el polvo y la suciedad ambiental y es antibacterial, por lo cual no necesita lavados muy frecuentes y a veces basta simplemente con ventilar la pieza.

Gracias al tratamiento Superwash, la lana merino baby es apta para el lavado a máquina hasta 30 grados con un programa para ropa delicada de tu lavadora. Para que las fibras no sufran durante el lavado, mételas antes en una bolsa de red o en una funda de cojín. Nunca uses productos a base de cloro, sino jabón suave o detergente para lana, por ejemplo, Woolite, y renuncia al suavizante.

Para que la prenda encuentre su forma original, te aconsejamos secar las prendas lo antes posible a máquina a baja temperatura, junto con una toalla grande seca, para acelerar el proceso. En caso de que no tengas secadora, lo mejor será quitarle primero el exceso de agua. Pon la prenda sobre una toalla seca y enróllala como taquito, apretando cuidadosamente sin torcer. Luego extiéndela sobre una superficie plana o un tendedero para interiores. Verás que se secará muy rápido. Recuerda, siempre en la sombra, pues el sol decolora. 

A la hora de planchar, es importante que la plancha no esté demasiado caliente. Para evitar marcas y brillos en el tejido, incluso es preferible utilizar un pañuelo fino. 

Estamos seguros, que, siguiendo estos pocos consejos, tus prendas de lana lucirán perfectas durante mucho tiempo.