Te contamos un cuento...

Te contamos un cuento...

Érase una vez dos pequeñas bolitas de lana que se encontraron en un oscuro clóset. Las dos estaban muy tristes porque las habían olvidado y nadie las quería. Eran tan pequeñas que no servían ni para un pantalón, ni para una chambrita, ni para un gorro y se sentían como desperdicio. Juntas se sentaron a pensar cómo podían cambiar su vida aburrida y encerrada, porque lo que querían era acariciar y jugar con los bebés. Hasta que por fin un día se les ocurrió la gran idea.

Se fueron rodando con un hada tejedora y le pidieron que hiciera de ellos dos pequeños cuellos. El hada les preguntó muy asombrada para qué y a quién iban a servir.

Entonces las dos le explicaron que querían ser cuellos para pequeños niños y niñas para abrigar y protegerlos y para que se vieran más lindos y adorables.

Le encantó el plan al hada y con mucho esmero y amor las convirtió en dos cuellos tiernos y preciosos. El primero lo tejió simple, dándole el nombre de Mat y el segundo un poco más coqueto, lo llamó Lea. Cuando los vio juntos le gustaron tanto que les pidió a Mat y Lea que fueran a buscar otras bolitas de lana perdidas porque quería que tuvieran muchos primitos de todos los colores.

Y colorín colorado, todos los cuellos del hada tejedora se llamaron Mat o Lea y vivieron felices y divertidos combinando y seduciendo a muchos looks de bebés.